martes, 3 de mayo de 2011

Daniel Peces Ayuso.

LA JOTA


Grupo Repiques Serranos bailando una Jota Castellana

      Empezaré por intentar desvelar el significado y etimología de esta palabra que tiene varios significados, dependiendo de su uso y contexto. En principio J, es la décima letra del abecedario español, por lo tanto es el nombre que la define. Y su etimología viene dada del latín, “iota” y este a su vez del griego clásico “iôta”. 

      Pero ¿por qué llamar a una danza con el nombre de una letra del alfabeto? ¿Y precisamente la J y no otra letra cualquiera, bien fuese bocal o consonante? Pues muy sencillo porque nada tiene que ver la etimología de esta letra y palabra (J-jota) con la definición de la danza que representa. Para hallar la respuesta a esta cuestión tenemos varias hipótesis, que nos pueden aproximar y explicar o aclarar dicha incógnita. Vallamos por parte:

      Para algunos investigadores sitúan el solar originario de este baile, en el antiguo reino de Aragón, Navarra y algunas regiones del levante español. Donde existía el verbo “jotar”. Verbo que significaba saltar, dar saltos, brincar. Acto imprescindible y que requiere el hecho, a la hora de ejecutar dicha danza tradicional.

      Otros atribuyen su origen al célebre poeta y músico  morisco  Aben Jot. Que habito en la región andaluza, allá por el siglo XIII de nuestra era. Pero a mi criterio esto no es muy probable, ya que los primeros datos, como su aparición y extensión por todo el territorio español, arranca a finales del siglo XVII, primeros del XVIII, en un libro abulense de “Cifras para arpa”. Escrito por D. Antonio Santa Cruz (en su, Libro de diferentes cifras para guitarra en 1705, en cuyas páginas está recogido por vez primera el nombre y forma de la Jota) No se escapó su importancia y extensa representatividad, al mundo de la lírica, ni de la zarzuela, como “La Dolores” y “El sombrero de tres picos”, entre otras. Y posteriormente en otro librito de “Cifras para Guitarra”. Escrito en el año 1.705 por D. Antonio Santa Cruz. En el que aparece por primera vez escrita esta palabra Jota, y sus formas no solo de interpretarse musicalmente, si no de cómo hay que bailarlo.

      Otros, más extravagantes, creen hallar el origen y etimología, en una palabra francesa, de origen céltico. Usada en uno de los dialectos galos, “Jotte”. Palabra que servía para definir una receta gastronómica, que no es más, que una especie de hoya y guiso, a modo de potaje. Hecho a base de verduras, muy sazonado de hierbas olorosas y especias. Otros creen ver su origen en una palabra latinoamericana “Jote”, que quiere decir clérigo o cura. Pero esta última etimología aún pareciendo algo descabellada. Puede darnos algunas pistas, sobre su posible procedencia o al menos relación. Con las músicas y danzas, de “ida y vuelta”. Primero desde la península, al nuevo continente. Y posteriormente, desde el continente americano a Castilla. Así lo sugiere la etimología de esta palabra, en su origen en una palabra prehispánica de la cultura indígena chilena. Concretamente de la cultura Náhuatl. No es la única línea que relaciona esta palabra con un posible origen americano pues aún hoy en día en gran parte de la América meridional, la palabra “jota u ojote”, define un tipo característico de sandalia. O con la palabra mexicana “Joto”, que significa maleta o bulto... Definiciones que dejan muchas incógnitas. Y que nos indican que la Jota es un baile moderno que recoge bailes muchos más antiguos. Del que hay paralelismos en la América Hispánica y que ha ido evolucionando con nosotros, poniéndose de moda a partir de mediados del siglo XVIII, en todo el territorio peninsular.

      Sea como fuere, personalmente me inclino por la primera de las hipótesis. Aunque no me atrevo a afirmarlo con rotundidad. Más bien me inclino y creo que, aún teniendo su origen literario, en las antiguas lenguas de los reinos de Aragón, Navarra y Valencia. Se trata de una forma generalizada, que recoge ciertas formas tradicionales, extensibles al resto de las culturas y pueblos que componen España. Pues se trata de un baile cuyo ritmo, coreografía y pasos. Están representados, en la totalidad del territorio. Desde las comunidades autónomas de la cornisa Cantábrica. Hasta Andalucía. Y desde ambas Castillas y  Extremadura, al levante. Sin olvidar los archipiélagos de las Islas Canarias y las Baleares –incluso en Filipinas…- Por lo tanto Jotar o dar saltos, aun siendo una palabra de origen Navarroaragonés, o valenciano, es compartido por el resto del territorio español.

      Como lo demuestra su primera cita bibliografiíta. Recogida, escrita y definida, (tanto la danza, como la forma musical y literaria de la Jota) en tierras castellanas de la provincia de Ávila. Apareciendo al poco tiempo, otras ediciones donde se recogen las diferentes jotas; aragonesas, navarras, vascas, asturianas, cantábricas, gallegas, castellanas, leonesas, extremeñas, riojanas, Catalanas, Valencianas, manchegas, andaluzas, mallorquinas, tinerfeñas, etc. De esta danza generalizada, surgen expresiones tradicionales que relacionan  a esta palabra con otros significados, como por ejemplo: no ver... saber o entender, ni jota. Haciendo alusión implícitamente, a no ver nada, si no se ve “la jota”. Dando por echo que es algo que estaba a la vista de todo y todos.


Grupo Alfoz de La Adrada en la Plaza Mayor en día del Encuentro de Folklore Villa de La Adrada
                                                                             
      A todo esto añado mi propia teoría. Teniendo en cuenta que el baile de la Jota, aparece dentro del contesto histórico del siglo XVIII, esto es la guerra de la Independencia napoleónica. Creo sinceramente que se trata de un himno genérico hispánico, que sirvió de respuesta y unidad frente a las modas de los afrancesados, concretamente las danzas de salón Mazurcas y Schotis. Danzas que además contaban con la rotunda desaprobación de la iglesia católica. Por el contacto físico que han de tener entre hombres y mujeres. Así frente al liberal baile francés llamado Schotis o chotis francés, surge la Xota o Jota ibérica. Tesis que tiene aún más sentido si observamos los dos pasos básicos utilizados para ejecutarla. Pasos que son una adaptación de nuestros antepasados, a los pasos básicos de la Mazurca para las estrofas y del Schotis para los estribillos. Con la particularidad de que en nuestra danza, aún siendo un baile de parejas, no hay contacto físico alguno.

      Y ahora vallamos a ver cómo es una jota musicalmente hablando. La jota consta de dos partes; estrofa o contradanza. Y el estribillo o mudanza. Las coplas suelen estar compuestas de cuatro o cinco versos octosílabos, que se corresponden, a siete frases musicales. Entre copla y copla, se intercalan los estribillos. Que suelen formase a partir de ocho compases, sujetándose a un ritmo generalmente de 3x4, con acordes de tónica y dominante en la mayoría de los casos. No en todos. Ya que en ocasiones las jotas se enmarcan en ritmos tan variados como 6x8 o 6x4.

      Los estribillos o mudanzas, suelen componerse por fragmentos musicales, que pueden ser cantados o no. Compuestos generalmente por ocho compases. Aunque la variedad de estribillos, hace muy difícil poner una cifra exacta, o generalizada. La melodía es muy rica y variada en fórmulas rítmicas. Habiendo zonas que no se ajustan a estas medias, pudiéndose interpretar, tanto en tonos mayores, como en tonos menores (Re- La o re-la. La-Mi o la-mi. Y Sol-Re o sol-re suelen ser las notas y cifras para la guitarra más utilizadas) En algunas ocasiones se añade un estribillo más, a modo de Rondón o Bordón. Teniendo para ello que añadir una nota más a las guitarras (La-Re-Mi. Re-La-Sol. O Sol-La-Re por ejemplo)
    
      En cuanto a las formas de bailar, son tan variadas, como sus lugares de origen. Generalmente se componen de un par de pasos básicos. Uno para la mudanza y otro para contradanza. A partir de los cuales se van realizando diferentes variantes. Es una danza de parejas mixtas o del mismo sexo. Que se puede bailar de forma independiente. O en grupos, ya en filas, grandes corros, etc.

      Las coreografías varían dependiendo del contesto de las mismas. No es lo mismo una Jota de Bodas, destinada a recaudar dineros y dones para los novios. Que una Jota en honor al Santo Patrón o Patrona de cualquier localidad.
       
      Es un baile que se suele hace a “espejo”. Para ello las mujeres comienzan todos los movimientos con el pié izquierdo, desplazándose a la izquierda. Mientras que los hombres hacen los mismo con el píe derecho. Aunque no siempre, ya que hay lugares en los que todos los participantes comienzan con el mismo pié.
      
      Otra característica de la Jota, es que todos los pasos que tiene son simétricos. Lo mismo que se hace con un píe hacía un lado. Se repite y hace con el otro pie, hacia el otro lado.
          
      Es un baile, que exige de un “braceo”, que varia dependiendo de cada región. A media que bajamos al sur, los brazos adquieren más libertad de movimiento y expresión. Ocurriendo lo contrario, a medida que subimos hacia el norte de nuestra Comunidad Autónoma de Castilla y León y Castilla la Mancha. De todos modos hay una máxima muy generalizada que consiste en, “Pié que avanza, mano baja”. Sin sobre pasar los brazos la altura de los ojos en el caso de las mujeres. Ni bajarlas más allá del la altura del ombligo. Movimientos estos los de los brazos que además se ven condicionados por los diferentes trajes tradicionales.
      
      El estribillo o mudanza, sirve para desplazarse de lugar. Utilizando generalmente el paso de “vals” o “estribillo normal”. Habiendo para ello, infinidad de posibilidades y coreografías. Tales como fuentes, rondones, cruces, giros, etc.
      
      Para las estrofas o contradanzas, en la provincia de Ávila, utilizamos dos pasos básicos el Primero Arrastrao y el Primero de Jota. En este último paso, es donde se observa cierta influencia de las modas francesas, que empezaban a irrumpir en el pueblo español, del el siglo XVIII. ya que como decía anteriormente, el primer paso de Jota, es el mismo paso que el de la Mazurca. Baile “agarrado”, que empezaba a hacer furor en la Europa Borbónica. Y que no tubo aceptación entre las culturas rurales, ni urbanas. Ya que bailar “agarrados” estaba prohibido, mal considerado y peor visto. Dice una copla tradicional en las jotas del sur abulense.-

                                          Mi padre me tiene dicho, que no baile lo agarrao.
                                           Porque dice que se ajunta, Zaragoza con Bilbao.

      Por eso quizás, utilizando los ritmos y coreografías de siempre, adaptaron el nuevo movimiento, a las antiguas maneras castellanas. Creando lo que ahora llamamos  y conocemos como la Jota. La misma palabra Jota, parece hacer uso de ese exceso de patriotismo del siglo XVIII y anti afrancesamiento. Ya que para los franceses, la j, era y es una consonante que les cuesta mucho trabajo pronunciar bien.
         
      La jota se bailaba en plazas, en calles, en los templos, en las casas, en los patios, en el campo, en las labores, en las matanzas. Cualquier motivo servía para que sonara una guitarra, y con ella la Jota.
       
Angela de La Adrada vestida de artesana para el Encuentro de Folklore Villa de La Adrada
                                                                  

      Los instrumentos con se acompaña este baile y melodía, suelen ser; guitarras, laúdes, vihuelas, bandurrias,  violines, rabeles, dulzainas y todo tipo de flautas tradicionales, tambores, bombos, y una ingente variedad de instrumentos de percusión. Entre los que destaco; Almireces, morteros, panderas, panderos, panderetas, sartenes, calderos, cántaros, yerros, o la botella de anís vacía.

      Los danzadores suelen acompañarse con castañuelas. Preferentemente los hombres. Mientras que las mujeres suelen hacer uso de los pitos de madera, cuerna o hueso. También había virtuosos y virtuosas que bailaban al tiempo que tocaban las cucharas y o las tejoletas. Ante la carencia de pitos o castañuelas, los danzantes se acompañan con los chasquidos de los dedos corazón y pulgar, de sendas manos.

      Aunque realmente la instrumentación de las mismas, varia según los gustos tradicionales de cada provincia o comarca castellana. Y del contesto en el que se utilizan o ejecutan dichas danzas.

      En Euskadi las cornamusas o el chistu. En el antiguo reino de León, Galicia, Asturias y Cantabria, las diversas gaitas de fuelle, tambores y panderetas. En Aragón y Cataluña las Grallas y chirimías. En la Castilla Vieja y norte de Extremadura, las dulzainas y los caramillos.  Son sin lugar a dudas los instrumentos más utilizados.

      Mientras que en la mitad sur de la península y el levante, se puede observar cierta preferencia por los instrumentos de cuerda (guitarras, timples, bandurrias, laúdes, violines, rabeles…) y otros de percusión (Almireces, triángulos, panderetas…) Excluyendo las zonas costeras y las montañosas del centro y oeste peninsular. Que tienen sus peculiaridades y lógicas adaptaciones personales.

      En cuanto al contexto en el que se utiliza y ejecuta, como decía, es tan amplio como su represtación territorial. Pues no hay fiesta (pagana o religiosa,) en la que no se cante y dance una o varias jotas. Llegando incluso a representar, a modo de himno local o provincial todos y cada uno de los pueblos de la Iberia hispana. De tal modo que si tuviera que seleccionar a un baile como realmente representativo de las culturas ibéricas. Este sería sin lugar a dudas, la Jota.

      Antes de terminar esta aproximación, he que aclarar que lo que llaman en Euskadi, Fandango, es realmente una Jota. Jota que llaman Fandango, sin que ello quiera decir que lo sea. Curiosamente no hay en la tradición Vaska Fandangos. Del mismo modo sucede con algunos Fandangos castellanos de las provincias de Valladolid, Segovia o Burgos, provincias en las que a las jotas que comienzan por la estrofa, en vez del estribillo, ajustadas a 16 tiempos exactos tanto para las estrofas como para los estribillos en este caso dobles.


Jotas del Valle del Tiétar.

      Las Jotas de estas tierras reciben diferentes nombres según las notas de la guitarra, utilizando la primera frase de los estribillos. Así por ejemplo encontramos la más alegre y generalizada de todas ellas, la Jota del Uno. Llamada de este modo al ser interpretada en Sol – Re. Notas que por estas tierras reciben el particular nombre de Uno o Sol y tres o Re. Ya que la colocar los dedos en dicha nota Sol, solo pisa la primera cuerda de la guitarra en el tercer traste con el dedo anular, sin pisar las cuerdas quinta y sexta.

      Otra de las jotas más bellas y generalizadas es la Jota Serrana, Piká, Rabiosa o Aragonesa, que de todas estas formas es conocida y llamada por estas tierras. Sin duda la más rápida de todas y que se interpreta invariablemente en Re –La. Otras Jotas reciben el nombre propio de la localidad, la Jota de Arenas, de La Adrada o de Mombeltran… aunque lo más común es llamarlas como decía anteriormente, por la primera frase de los estribillos. Así aparece en Arenas de San Pedro por ejemplo la Jota del Manolo, cuyo estribillo reza de la siguiente forma.


Ay si, si, que me ha dicho Manolo.
                                                       Ay, si, si que no vaya a los toros.
                                                    Ay, si, si que a los toros he ido.
                                                     Ay, si, si Manolo lo ha sabido.

      O la Jota del Sereno, Las muchachitas de aquí, Ay Pinpollo, Morena mía que guapa eres, Por dos perras chicas, Yo soy de Arenitas, A San Pedro Bendito, Ay lobito, Quiéreme niña, Dime niña bonita… jotas a las que añadir otras como las Jotas bailadas y cantadas en las bodas tales como.- Por el si que dio la novia, Esta mañana baje a tu huerto, Que salga la dama… más las del Carnaval y Quintos, etc.

      Desde mediados del siglo XX, algunas rondas tradicionales, pasaron a convertirse en Jotas, al imprimirlas más velocidad, para hacerlas bailables. Es el caso por ejemplo de la arenense Jota de la Manola, la Valenciana o la anteriormente mencionada, Dime niña bonita, entre otras. No habiendo hallado en toda esta comarca casos inversos, en los que Jotas se hayan convertido en canciones de ronda.

      Ante tanta variedad y riqueza, tenemos que tener en cuenta la ingente cantidad de letras intencionadas y adaptadas dependiendo del contexto en el que se interpretan. Siendo las más comunes las de corte sacro, de enamorados y satíricas. Letras que además de ser compartidas no solo por el conjunto de poblaciones serranas, sino por el resto de provincias no solo castellanas. Sin olvidarme de no pocas coplas propias y particulares de cada localidad.

      Riquezas a las que hay que añadir, la particular forma de interpretarlas cada cantor o guitarrero. Dando cada uno de ellos su toque o estilo personal, enriqueciéndolas aún más. Estilo que aún siendo reconocido como particular y genuino de una localidad en concreto, no impide que se personalicen dándole cada cual su aire particular. Costumbre que se extiende al baile, de tal modo que aún bailando todos el mismo paso, cada bailador y bailadora, lo hacen de una forma diferente o personal… Dice una copla tradicional arenense.-


La Jota que canto y bailo,
                                                                  Nadie la sabe bailar,
                                                            Pues si no la dan mi aire,
                                                                Mal se podrá menear.

Emilia de La Adrada mostrándo su explendido traje de serrana festivo.
                                                                               

Daniel F. Peces Ayuso, Arenas de San Pedro a 11 de marzo de 1995
                 

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