sábado, 11 de junio de 2011

Daniel Peces Ayuso. La Danza tradicional, su origen, evolución y sentido en la comarca de Arenas de San Pedro



Sra. Teresa Peces Gutiérrez, mi tía y maestra a la que dedico este y otros tantos trabajos.


La danza tradicional, su origen, evolución y sentido.

Por Daniel F. Peces Ayuso.


Definición de la palabra folklore.

Folklore es un anglicismo que tiene su origen en los estudios y trabajos de recopilación de costumbres, usos, ritos, creencias, manifestaciones culturales… del ámbito rural, realizados por William Thoms en la Inglaterra del siglo XIX, y más concretamente en el año 1846. Cuando la industrialización de dicho país puso en peligro de extinción y pérdida de dichas manifestaciones culturales. Dicha palabra fue incluida en el diccionario inglés tras la comunicación que hizo dicho personaje en el año 1878 titulada Folk-Lord Society.

En España dicho concepto tardó varios años en ser admitido, concretamente sesenta años más tarde. En primer lugar porque la situación de nuestras manifestaciones culturales no se vieron tan en peligro como las inglesas, debido a que nuestro país y más aún las tierras de Castilla, no estaban bajo el poder destructor de la industrialización salvaje. Manteniéndose un amplio sector de población aún en el ámbito rural, frente al éxodo masivo de gentes del campo a las ciudades en la isla europea… sin embargo y finalmente la palabra Folk Lore fue incluida en el Diccionario de la Real Academia Española, gracias en parte a los esfuerzos realizados en este sentido por los señores, Machado y Álvarez. Frente a las tesis de algunos detractores como por ejemplo los señores Cejador o Sabarbi. Estos últimos propusieron con éxito el mantenimiento de la K en vez de la c y la eliminación de la e final proponiendo la palabra Folklor. Sin embargo al final venció la fuerza de la fonética ante la gramática, sobre todo para nosotros los castellanos, quedando definitivamente la palabra tal y como la conocemos, Folklore.

Sin embargo y como decía anteriormente mucho se discutió a cerca del uso y sentido de esta palabra, muchos propusieron otras como por ejemplo el señor Navascués, que propuso más de diez palabras todas ellas con la raíz latina demos. También el gran Unamuno  en el año 1896 propuso la palabra latina Demótica, frente al anglicismo, para definir un amplio panorama como lo es el o los mundos  interiores y exteriores que las gentes del pueblo forman  y que con ellos viven en todas las manifestaciones de dichas sociedades… lo que también el mismo personaje llamó infrahistoria. Por aquel entonces el periodista Mariano de Cávia, propuso otra palabra más, Demópesia, esta vez con éxito ya que fue aceptada  hasta el año 1922… Sin embargo la consagración del anglicismo ante las propuestas latinas se la debemos al señor Menéndez y Pelayo y también a la Sociedad Sevillana de Folklore, pioneros en utilizarla dentro de nuestras fronteras culturales. Éxito que se explica por la brevedad y facilidad de dicho término extranjero, frente a las técnicas y demasiado cultas propuestas latinas para definir lo que actualmente también se puede llamar Tradiciones Populares.

Pero he de apuntar que en nuestro país se cometieron algunos errores de traducción, al reducir el significado de esta palabra a unos pocos aspectos de la misma –danza, música, instrumentos, trajes concretamente…-  y no al conjunto de los mismos. Pues hay que tener en cuenta que al margen de ser las danzas, o trajes e instrumentos… los aspectos más reconocidos y reconocibles, incluso queridos y admirados por una gran mayoría, estos no representan en absoluto más que una ínfima parte del total de las artes y manifestaciones populares. Ya que dejan fuera de las mismas otras de gran importancia y valor  como por ejemplo los conocimientos y el saber científico y técnico, así como todos los diferentes e interesantes actos sociales por poner algunos ejemplos… error que por desgracia persiste en nuestros días entre la mayoría de nuestra sociedad.

De todos modos el Diccionario de la Real Academia Española define la palabra Folklore de la siguiente forma. Ciencia que estudia las manifestaciones colectivas producidas entre el pueblo en la esfera de las artes, costumbres, creencias, etc. Mientras que Navascúes por su parte añade al respecto. Los materiales que recoge el Folklore están vivos en el mismo ambiente que les dio el ser… que no se trata de supervivencias, si no de la vida continuada y no desaparecida de lo primitivo… Apostillando el que escribe que la palabra inglesa Folk Lore, en si significa literalmente en castellano, Señor del Campo.

Las conexiones del folklore con otras ciencias.

Con la historia. Bien se podría hablar de una ciencia histórica al tratar los aspectos más íntimos y al tiempo exultantes de las vidas anónimas de nuestros hombres y mujeres dentro del ámbito rural. Aspectos que no trata la historia más ocupada por retratar la vida de los grandes personajes –tales como personajes de la nobleza, clero…- mientras que en el caso que nos ocupa queda reflejada la vida cotidiana y en cierta medida anónima del pueblo llano. No en vano a principios del siglo XX la palabra folklore fue conocida como La historia interna y de la cultura, quedando desde entonces incluida en los suburbios de la historia hasta la actualidad.

Con la sociología, religiones, y mitología general y descriptiva. Por encargarse de los hechos sociales tanto individuales como colectivos, fundiéndose en gran parte dicha relación con la etnografía, etnología o antropología, así como con la Animología esta última encargada de las relaciones y creencias espirituales. Ya que en gran media esta ciencia también se encarga de recoger y dejar reflejados los diferentes cultos, ritos y creencias tanto de nuestra religión actual como de las precedentes, primitivas y por lo tanto precristianas. Pasando posteriormente a describir las manifestaciones relacionadas con el catolicismo, sin desechar la magia, santería, curanderismo, supersticiones y un largo etc.

Con la lingüística. A la que está unida por dar al lenguaje la valoración total de la cultura a estudiar. Representa un claro elemento clasificador de los pueblos, pues la esencia e incluso la sinergia fundamental con la raza necesita no solo de expresión verbal, sino de transmisión oral y escrita, siendo esencial para el estudio y conocimiento de los giros y localismos o pseudo dialectos, modos y formas especiales de cada comarca. así como el argot de los diferentes oficios, toponimia, rituales de las diferentes clases sociales… y por supuesto con el estudio como decía de la diferente toponimia de uso exclusivamente popular. Sin olvidar el valor de las palabras usadas exclusivamente por el pueblo para designar objetos de labor agropecuarios, caseros, de los ajuares, etc.

A todas estas conexiones habría que añadir las relacionadas con la Matemática, cuyo mejor exponente es sin lugar a dudas el ritmo o la arquitectura tradicional o los diferentes usos y recursos económicos... La astrología, la astronomía, y con ellas el clima o los diferentes aspectos de la meteorología … con el derecho consuetudinario y económico popular, como los derechos del común y los relacionados con la propiedad privada. Los usos y derechos de los diferentes tipos de caminos o pasos, las diferentes contrataciones de tipo artesanal o agropecuarias, o la privacidad y usos de los diferentes recursos hidráulicos como el riego o el uso de ingenios industriales como los molinos, batanes, martinetes… Relaciones a las que habría que añadir otras más como las relacionadas con la pedagogía a través de los cuentos, leyendas, juegos, refranes todos ellos bases fundamentales de la educación tradicional… Añadiendo por último algunas otras relaciones del folklore con la geología, topografía, gastronomía…. Y como no con las danzas, instrumentos y trajes. Estos últimos los más reconocidos pero en realidad son una pequeña o mejor dicho ínfima parte de lo que representa y es el folklore de un país, región, comarca o localidad…

Las esencias del Folklore.

A la hora de entrar en las esencias del folklore hay que tener en cuenta a la hora no solo de recoger o clasificar dicho material los diferentes condicionantes del mismo. Condicionantes que se subclasifican en dos grandes grupos. Los condicionantes y causas internas y las externas, iré por partes.

Primer grupo de condicionantes. Las esencias externas. Tales como el clima, el suelo, la fauna, la flora, la hidrografía o  los diferentes fenómenos meteorológicos de la naturaleza imprevisible. Así como los diferentes recursos que dicha naturaleza ofrece y por lo tanto condiciona en gran medida al desarrollo de diferentes industrias, usos y costumbres dentro de cada grupo humano en función del medio natural en el que desarrollan o viven. Junto a estas esencias externas de carácter natural hay que añadir las impuestas por los diferentes acontecimientos históricos acaecidos en los diferentes grupos sociales. Aspectos en gran medida culturales como los relacionados con la literatura o la tradición oral de los diferentes tejidos sociales y con ellos el comercio, las diferentes transacciones mercantiles o artesanales. Y con ellos la economía, fueros, ordenanzas, religión, etc. impuestas muchas veces a través de severos conflictos bélicos o guerras.

Segundo de condicionantes, las causas internas. Son todas aquellas que componen el carácter propio de cada pueblo o sociedad. Sobre todo aquellas que le identifican o separa de las demás, derivado de su constitución biológica, raza o cultura en su doble, personal o colectivo y complejo sentido anatomofisiológico y psíquico.

De todos modos en cuanto a lo tradicional, solo son esenciales los orígenes fundamentales persistentes en el tiempo y en el espacio. Ya que la continuidad arranca casi siempre de un mismo origen, presentando elementos sucesivos persistentes, gracias a transmisión oral y en menor medida escrita en los hechos y en los sujetos. Por lo tanto la esencia de las artes populares es básicamente su continuidad, permanencia y transmisión a través del tiempo. Aunque en el campo del artesanado por ejemplo, se produzcan diferentes manualidades o técnicas mejoradas sin llegar a la degradación de lo industrializado. Por todo esto aún en lo estimado estrictamente como tradicional, hay que distinguir al menos dos formas diferentes pero complementarias. Una sería la tradición oral subjetiva, como pudieran ser los relatos, cuentos, leyendas, canciones… los cuales suelen transmitir siempre una información digamos incierta o fantasiosa. Y las costumbres y tradiciones objetivas, concretadas por un uso de las costumbres, labores, ritos y creencias siempre justificados.

En cuanto a la música, indumentaria y la danza concretamente, he de decir que aún siendo unas expresiones que surgen del sentimiento y emociones meramente humanas, tiene hermosas comparaciones que van más allá de la casualidad en el mundo animal. De hecho los sonidos de algunos animales, así como su aspecto físico y por supuesto sus movimientos o danzas –especialmente las de las aves- fueron utilizados por los primeros hombres y mujeres como modelos para recrear o mejor dicho crear nuestras propias danzas, sobre todo las relacionadas con el cortejo y artes amatorias… por eso creo causal que no casual, el hecho de que gran parte de los ritmos propiamente ibéricos, son recreaciones de sonidos animales, en este caso relacionados directamente con el sonido rítmico que hacen los equinos al golpear con sus cascos en la tierra cuando caminan al paso, al trote y al galope…


Objetivos del folklore o de las tradiciones populares ibéricas y más aún castellanas.

1.- Recoger, copilar, copiar y publicar todos los conocimientos de nuestros pueblos en los diversos ramos de las diferentes ciencias. Tales como los relacionados con la medicina, la botánica, higiene, zoología, política, moral, ganadería, agricultura, etc.

2.- Recoger todos los proverbios, cantares, adivinanzas, cuentos, leyendas, fábulas, tradiciones y demás fórmulas poéticas y literarias, clasificándolas según sea su cronología o temática.

3.- Recoger los usos, costumbres, ceremonias, espectáculos y fiestas tanto de tipo familiar, como las meramente religiosas, locales, comarcales, provinciales, regionales o nacionales…

4.-Recoger los usos creencias, supersticiones, mitos y juegos infantiles y adultos, en los que se conserven principalmente algunos vestigios de civilizaciones pasadas.

5.- Recoger las locuciones, giros del lenguaje, trabalenguas, frases hechas, motes o apodos… asó como los diferentes modismos típicos del provincialismo, así como las voces infantiles.

6.- En suma recoger todos los elementos constitutivos del genio, del saber y del idioma contenidos y transmitidos gracias a la tradición oral. Así como los contenidos en la documentación escrita como materias indispensables para el conocimiento y reconstrucción científica de la historia y cultura ibérica y en nuestro caso castellana y extremeña.

Sistemas para clasificar el material recogido.

Para la clasificación del material acumulado tras las diferentes labores de campo o de investigación bibliográfica, a cerca del patrimonio folklórico de nuestras tierras, se puede realizar de muy diferente forma, a saber.

1.- Siguiendo el ritmo o ciclo natural. Esto es siguiendo las diferentes estaciones del calendario natural, primavera, verano, otoño e invierno. Este sistema de clasificar la información obtenida es muy útil por ejemplo para ordenar las diferentes fiestas tanto religiosas, como paganas, colectivas o individuales de nuestros pueblos, villas y ciudades.

2.- Siguiendo el ritmo o ciclo humano. Este sistema es muy útil para ir colocando las diferentes copilaciones relacionadas con el ciclo humano. Distribuyéndolas  en las etapas evolutivas del ser humano, esto es. 
-         Sistemas y métodos tradicionales relacionados con la concepción y la anticoncepción. Los rituales de la gestación, como los relacionados con la adivinación del sexo, etc. Los rituales relacionados con el parto y los rituales o costumbres relacionadas con la muerte de las parturientas o las de sus vástagos. Costumbres tradicionales en caso de parir niños o las costumbres en caso de parir niñas. La lactancia o las soluciones ante la carencia de leche materna, etc.
-         Costumbres relacionadas con la infancia. La alimentación. La diferencia en la educación según el sexo del niño. Juegos y sistemas pedagógicos tradicionales. Enfermedades y remedios tradicionales… La indumentaria.
-         La juventud. Formas de relacionarse entre personas del mismo sexo o de sexos opuestos. Labores y roles femeninos y masculinos. La indumentaria. El noviazgo. Las bodas. la formación de los hogares incluyendo la construcción y el equipamiento de las casas…
-         La madurez. Sistemas económicos y recursos tradicionales de ayuda a la economía familiar aportados por parte del padre, de la madre, de los hijos y de los abuelos. Labores agropecuarias, artesanales o industriales… La muerte y los rituales con ella relacionados como por ejemplo las mortajas, disposición u preparación de los cadáveres, lugares de enterramiento, etc.

Estos cuatro sistemas de clasificación siguiendo los cuatro ciclos humanos, causalmente tienen su paralelismo y sinergia con los cuatro ritmos naturales, ya que la primavera se asocia tradicionalmente a la infancia, el verano a la juventud, el otoño a la madurez y el invierno a la muerte o al final del ciclo que por otro comienza de otra vez con un nuevo ciclo, personalizado simbólicamente en la  siempre renovada y regeneradora primavera…

3.- Siguiendo el ritmo o ciclo cronológico. Este sistema es muy apropiado para clasificar los trajes, las canciones, los instrumentos o incluso algunas danzas siempre tradicionales…

Las danzas y los ritmos tradicionales castellanos y extremeños.

El origen de las danzas tradicionales se encuentra íntimamente unido al origen mismo de nuestra propia humanidad y con ella a nuestra controvertida evolución. Por otra parte comprobado está el poder de la música y con ella de la danza o movimiento armónico, capaces de alterar profundamente el estado de consciencia. Pro ello desde muy antiguo siempre han estado relacionadas  con los rituales relacionados con el culto y las creencias religiosas. Sirviéndonos de ellos para muchas cosas incluso para ponernos en contacto con los seres superiores o divinidades... por lo que las danzas y la música tradicional va mucho más allá del mero divertimento o uso lúdico.

Con todo el sentido y uso de las danzas y la música o ritmo tradicional es tan variado y diverso que abarca otras muchas funciones vitales para el desarrollo y orden no solo del individuo, sino del colectivo. De hecho en las sociedades castellanas y extremeñas siempre se ha bailado, cantado y tocado en los momentos más importantes para nuestros antepasados como forma inmejorable de expresar todos sus sentimientos y emociones personales y sociales.  De hecho se danza para expresar la alegría, la victoria, el sentimiento de pertenencia a un grupo social concreto, al amor, al desamor, a la violencia, a la paz… E incluso a la muerte.

A poco que observemos el panorama folclórico peninsular, podemos ver y reconocer con claridad, tres amplias zonas con características sociales y culturales similares.
-         La zona del norte. Esta amplia zona abarca las comunidades de los antiguos reinos de Galicia, Asturias, Navarra, Aragón y las Comunidades Autónomas de Cántabria, País Vasco. Cuyos movimientos, coreografías y ritmos se caracterizan por el vigor, la fuerza, las giros, rotaciones y translaciones verticales, herencia de pueblos enérgicos y climas más fríos respecto al resto de los pueblos del centro y sur de la península Ibérica.
-         La zona del centro. Esta amplísima zona comprende gran parte de los reinos de Castilla, León, así como las Comunidad Autónoma de Castilla la Mancha, Extremadura y el norte de Portugal. Área cuya música, instrumentos, trajes y movimientos coreográficos se caracterizan por la pausada ceremonia y el ritual de los mismos.  Descubriéndose tras los mismos el boato y la ancestralidad de los mismos, en los que los sutiles y recatados movimientos femeninos contrastan con el vigor y la fuerza de los masculinos, a la vez que se ven severamente condicionados por el rigor y complejidad de sus trajes y complementos tradicionales. No en vano es la zona ibérica que conserva los trajes e indumentarias más arcaizantes de todo el conjunto peninsular. Sirvan como ejemplo los trajes de la Alberca, el traje de novia de las Maragatas, el de Rabo del Barraco, los de Lagarterana, sin contar los utilizados en algunas fiestas y ceremonias por los hombres como los Cucurrumachos de Navalosa, el del Niño de la Puebla de la Mujer Muerta, los de los Danzantes de Paloteos…
-         La zona del sur. Esta franja comprende el reino de Valencia, y las Comunidades Autónomas de Murcia, Andalucía, todo el sur de Portugal. Zona cuyos trajes, danzas y músicas se caracterizan por la enérgica sensualidad, gracia, elegancia de sus manifestaciones folklóricas. Propiciadas por la vaporosidad y comodidad de sus hermosos trajes tradicionales, los cuales permiten un más libre movimiento del cuerpo frente a las anteriores comarcas del norte y del centro peninsular.  Especialmente de los brazos y manos…

Al margen de las diferencias expuestas dependiendo de la zona a tratar, en todas ellas hay cosas comunes, como por ejemplo el echo indiscutible de que hay danzas, músicas y trajes adatados a todas y cada una de las situaciones sociales, familiares o individuales. Sirviéndose de dichas manifestaciones no solo para expresar un estado de animo o sentimiento imposible de expresar de otra forma que no sea este tipo de arte. Y también utilizando la tradición oral como recurso o herramienta pedagógica a través de la cual ejercitar  la agilidad mental, la memoria, el cuerpo e incluso el alma… o para recordar ciertos acontecimientos dignos de ser transmitidos a falta del soporte bibliográfico o de la escritura…

La forma de adquirir estos conocimientos tradicionalmente se basaba en fórmulas lúdicas o juegos, que se iban practicando y ejercitando desde la más tierna infancia dentro del ámbito familiar en cada hogar y clan familiar primero y posteriormente en grupos vecinales y de parentesco… para ello por se servían de aquellos elementos comunes y gratuitos que estaban a su alcance. Por ejemplo para iniciarse en la música les bastaba con los aperos y herramientas de labor –haciendo ritmos por ejemplo cuando golpeaban los yunques y martillos de las herrerías y fraguas, cuando afilaban las hoces o guadañas… - y sobre todo con los trastos y útiles de las cocinas – tales como pudieran ser un par de cucharas de madera o metal, morteros, almireces, sartenes, calderillos, cántaros, tapaderas, dos platos, dos basos de cristal… - Para posteriormente tocar otros instrumentos más sofisticados como por ejemplo panderetas, panderos, zambombas, castañuelas, rabeles… fabricados por ellos mismos con los materiales de deshecho u otras materias primas que ellos mismo producían en su tiempo libre.

Del mismo modo sucedía con el aprendizaje de las danzas tradicionales, pasadas a los más pequeños en las casas siguiendo generalmente el método de imitación de los mayores. Los cuales aprovechaban las largas noches del invierno para de este modo además entretener y formar a los más pequeños. Ya que para danzar, cantar o tocar los instrumentos tradicionales no es preciso una predisposición morfológica o mental especial. Del mismo modo tampoco se precisa de una edad o cuerpo determinado para poder acceder a estas artes antaño muy valoradas. Pues la forma tradicional de transmitir estos conocimientos y menos aún el objetivo de estos empeños, era el de formar bailarines para el Ballet Nacional Ruso, ni para formar parte de la Orquesta Nacional Española… se trataba de un arte más y complementario al que todo el mundo tenía acceso, pues la base principal de el mismo y su evolución se basaba en el toque personalizado que cada interprete imponía al mismo, lo que hace que estas artes sean aún mucho más ricas y expresivas, pues aún partiendo la formación de músicos, cantantes y danzaores, de la simple imitación de otros músicos, cantantes y danzaores experimentados, cada cual le da su toque personal enriqueciéndolo como decía hasta cuotas insospechadas cargadas de verdadera maestría en algunos casos… pues básicamente se trataba de tocar, cantar o danzar simplemente por el placer que esto produce en nosotros los humanos.

En las tierras del centro a las que pertenecen ambas Castillas y Extremadura, la enseñanza de estas artes estaba generalmente en manos de los abuelos y abuelas. Ya que los padres y madres disponían de mucho menos tiempo libre para pasar con sus hijos e hijas. Siendo generalmente estos, los abuelos y abuelas, los encargados de criar y educar a los más pequeños. Experiencia que yo mismo como la mayoría de mis paisanos, por fortuna pude experimentar con mi abuela paterna Cirila Gutiérrez Sancho. Recuerdo que una formula de para aprender a bailar era la que por la comarca de Arenas de San Pedro al sur de la provincia de Ávila, hermana de la Vera de Plasencia y tierras de Talavera de la Reina, llamaban bailar al sol. Esta técnica consistía en bailar sobre una lancha de piedra a se posible o sobre la hierba de un prado lo más plano posible, de espaldas al sol, para de este modo bailar con nuestra propia sombra. Recuerdo a mi Tía Teresa como bailaba con su sombra y me animaba a hacer lo mismo con la mía, animándome en cada giro o vuelta completa, diciéndome, muy bien hijo, ves que bien has quedado, has quedado igual que la sombra… logrando de este modo tan sencillo y divertido que a cada vuelta, a cada paso, adquiriera la seguridad personal que tanto se precisa para poder bailar nuestras hermosas danzas tradicionales, en especial la nada sencilla Verata, la Rondeña y la Malagueña de estas mis tierras… además este sistema de adquirir los primeros conocimientos  musicales y coreográficos los hijos de manos de los abuelos, que no de los padres, hacía que tradicionalmente se observaran al menos dos formas diferentes de ejecutar las danzas y las músicas, ya que por cuestiones de edad las abuelas y los abuelos al tener más limitados los movimientos de sus cuerpos que los padres, las mismas danzas se podían hacer de dos formas. Formas que en las tierras castellanoestremeñas que me dieron mi ser reciben el nombre de bailar a lo Asentao –o casi sin moverse del sitio- o a lo Rabioso – esto es bailando los mismos pasos y coreografías pero mucho más enérgico y saltarín…-

También creo que es importante recordar que para adquirir estos conocimientos no era necesario ni preciso ningún tipo de inversión económica extra, ya que todo lo que se precisaba era ganas de hacerlo y sobre todo salud. No como ahora que parta hacer el más mínimo trabajo con estas artes precisamos de un tipo de ropa o calzado que nos obliga a hacer un gasto económico extra… Decía mi abuela Cirila y mi tía Teresa, Para bailar tener ganas, para cantar salero, y para tocar las cucharas, saber menear los dedos…

Las principales danzas Castellanas y Extremeñas.

Teniendo en cuenta que la mayoría de nuestras danzas tradicionales tienen su origen en los siglos XV, XVI y XVII, muchas de ellas recogen los antiguos ritmos y movimientos mucho más arcaizantes, hasta tal punto que es muy dificil determinar una fecha de origen de las mismas. Sobre todo teniendo en cuenta que dichas danzas han ido evolucionando incorporando las sucesivas modas, estilos y esnobismos que han acaecido con el paso del tiempo y sobre todo de los acontecimientos históricos. Con todo lo que si puedo afirmar que la gran mayoría de estas danzas son danzas de pareja –mixtas o del mismo sexo – como por ejemplo las Seguidillas Serranas, las Seguidillas Corridas, las Seguidillas Boleras, las Jotas  y los diferentes Fandangos, como puedan ser las Veratas, Rondeñas y Malagueñas de las tierras de Arenas de San Pedro. Pero esto no quiere decir que no hayan sobrevivido otras danzas que no se ajustan a estas formas tradicionales de parejas como los Paligoteos o Danzas de Espadas, el Trenzado de Cintas, o las danzas de Pañuelos entre otras, danzas estas que precisan de un número determinado y concreto de bailadores y o bailadoras. También hay algunas danzas individuales como las Jerigonzas o las danzas masculinas de Navaja o botella, las femeninas de Jarros…
La tónica general en todos los pueblos, villas y ciudad de Arenas, en cuanto a formas de bailar se trata, es que son danzas sencillas, alegres, elegantes y sobre todo divertidas tanto para el que las practica, como para los que observan. Observándose diferente estilo a la hora de realizar los mismos pasos y movimientos coreográficos entre los requiebros frontales de los hombres, respecto a los movimientos laterales más sensuales y recatados de las mujeres. y más aún en los movimientos de los brazos, que del mismo modo suelen ser más exagerados y altos en los hombres, mientras que las mujeres suelen moverles más bajos y con más gracia, haciendo un gesto de amago o requiebro frente a los hombres. Por otro lado y del mismo modo que sucede con la forma de tocar los diferentes instrumentos tradicionales y de ¡interpretar las diferentes canciones de nuestro amplio y rico repertorio, en la danza cada individuo y mas aún cada pareja tiene su propio estilo  y forma de bailar, personalizándolo hasta tal punto que aún haciendo todos el mismo paso o movimiento, da la impresión visual de que cada cual hace un paso diferente, imprimiendo en dichos movimientos diferencias extras según el estado emocional de cada uno, lo que hace que la misma danza pueda parecer diferente según quien y como la danze. Esto se observa con toda nitidez en los tradicionales Rondones.

El Rondón es un baile colectivo que se baila por parejas intercaladas en una o varias ruedas concéntricas, disponiéndose los hombres a la izquierda de las mujeres y biceversa, y avanzando en cada estribillo en la dirección contraria a la de las agujas del reloj. Mientras que las estrofas se danzas en el sitio frente a la pareja sin apenas moverse. Aprovechando el enlace de la estrofa con el estribillo, para ir cambiando sucesivamente de pareja hasta el final del mismo. Para este baile hay tres pasos para las estrofas –el Cruzao, el Arrastrao y el de Sierra – y un único paso para los estribillos –el paso de Vals o Son – sin embargo y como decía anteriormente cada cual baila a su modo, estilo y saber sin que sea precisa una hegemonía estilo dominante… De modo similar sucede con las Seguidillas y Fandangos, aunque en estos últimos casos si se han conservado coreografías más elaboradas y concretas adscritas a localidades concretas y determinadas, lo que hace de estas danzas una forma de expresar y reconocer el pueblo al que se pertenece, solo con verlos bailar –cosa que del mismo se observa en la forma de cantar y de vestirse, pues aún siendo tanto las melodías y letras de las canciones como los diferentes elementos que componen los trajes tradicionales de esta comarca, iguales en todos los pueblos del partido, cada uno hace un uso particular de los mismos, enriqueciendo aún más el ya de por si rico patrimonio cultural y folklórico de estas gentes y tierras del centro peninsular. 

Por eso todas las poblaciones del partido arenense, se caracterizan por poseer cada una su propio repertorio instrumental, vocal y coreográfico propio. Lo que hace que cada núcleo poblacional tuviera una cohesión que se identificaba y diferencia en sutiles matices muchos de ellos solo perceptibles entre dichas poblaciones y nosotros sus habitantes. Costumbre que no excluye ciertas forams totalmente personalizadas y propias de una localidad en concreto. Como por ejemplo la forma arrastrada de cantar de los Arenenses, la forma tan particular de tocar el laúd de los cabreros guisanderos y candeledanos. O el particular y primoroso traje bordado de las mozas de Pedro Bernardo por poner algunos ejemplos… De todos modos y a pesar de la honda particularidad y personalidad de nuestras danzas, canciones y trajes, he de decir que en muchos de estos elementos se ven las influencias e incorporaciones hechas por nuestros antepasados, traídas de lugares distantes, bien por que se vieron obligados a salir para buscarse la vida a lejanas tierras, bien por los que vinieron de otras tierras a buscarse la vida a estas tierras serranas del corazón de Castilla. Recuerdo ahora al Tío Garrote de Villarejo del Valle, hombre cabal y de la tierra, enciclopedia andante de su cultura y por ende de la nuestra, el cual me contaba y cantaba canciones que él mismo había aprendido lejos de su pueblo, concretamente en Reinosa, cuando tubo que salir a trabajar para hacer pantanos, y como luego con el tiempo iban incorporando a la ronda tradicional de su pueblo algunas de las canciones que en dichas tierras aprendieron el y algunos paisanos suyos… O a mi tía Juana de Poyales del Hoyo, cuando me cantó de niño una hermosa canción que hablaba de los chalineros del norte peninsular, y otros cantares de ronda como el de la Montañesa, de clara herencia Cántabra… y tantos y tantas otras paisanas que cuando les preguntaba de quién habían aprendido tal cantar o paso, me contestaban con total sinceridad y naturalidad, esto lo prendí en la mili en tal sitio o más aún, escuchando la radio mientras guardaban los ganados o realizaban labores agrícolas… costumbre que algunos compañeros y compañeras folkloristas como yo, ven o mal interpretan como una intoxicación, y que yo simplemente concibo como la más autentica y natural de las evoluciones. Pues puestos a ser puristas, no podríamos contar con las rabeladas por ejemplo, ya que estas así como el rabel son un invento y aporte de la cultura árabe…  ni tampoco podríamos bailar ni cantar Fandangos al ser este una reinterpretación personalizada de los Faudos africanos… O tampoco deberían usar para decorar sus moños de Picaporte las Porretas de terciopelo decoradas con todo tipo de alamares, que las guisanderas introdujeron gracias a una paisana que bordaba trajes de toreros en Talavera y que en su día hizo para un grupo de mozas del pueblo. Costumbre que terminó por generalizarse en todas y cada una de nuestras poblaciones incluida Arenas de San Pedro… Pues para mi son ya parte de nuestro patrimonio cultural, al haber sido personalizados y aceptados por el conjunto de nuestras poblaciones… ya que concibo la tradición popular o folklore como algo vivo y constante evolución, no como una representación de un pasado cuyo sentido actual sería el museístico…

Sea como fuere y en cuanto a los bailes y danzas se refiere, he de decir que la única gran dificultad que entrañan es el saber reconocer y distinguir los diferentes estilos o piezas bailables o instrumentales y con ellas los diferentes pasos y movimientos con que tradicionalmente se han acompañado. Todos ellos y por fortuna poco contaminados por las labores homogéneas y militarizadas de la Sección Femenina. Fundación que poco tubo que hacer en estas tierras donde por fortuna y sobre todo orgullo patrio de los y las serranas, nuestras manifestaciones culturales y folklore estaban y en cierta medida siguen estando muy presentes gozando de muy buena salud. Aunque si he de decir que las Cátedras de dicha fundación si hicieron estragos en algunas localidades de nuestra comarca, al imponer sobre todo en las faldas de paño adornadas con hermosos y antiguos Pikaos tradicionales llamadas por estas tierras Guardapieses, Refajos o Mantillas, el color rojo y los Pikaos negros tradicionales de la zona de Ávila o Valle de Amblés, sobre todo en la década de 1960 y 1970. Error que en los últimos años se está subsanando al realizarse las nuevas faldas según nuestros propios estilos tan particulares como hermosos, gracias a las abundantes ropas que aún se guardan con primor en las arcas de nuestras familias…


 Por Daniel F Peces Ayuso. (Si quieres más información o contratarme para profundizar más en  el tema no dudes en ponerte en contacto conmigo.
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