viernes, 23 de diciembre de 2011

Arenenses insignes en las memórias colectivas acutales

"Arenenses insignes en las memorias colectivas actuales"

En Arenas de San Pedro como en cualquier otra ciudad, existen personas que aunque ya no están con nosotros físicamente, si lo están en el recuerdo constante. Y lo están porque sus vidas fueron un ejemplo y su presencia una alegría constante para todos los demás vecinos. Algunos de ellos casi están en la raya del olvido. Otros por desgracia se nos han borrado de la memoria... pero de otros nos quedan muchas cosas, sobre todo recuerdos. Como por ejemplo las abuelas y los abuelos de nuestros padres y madres. Aquellos hombres y mujeres de hierro, que nacieron en un país arruinado, en el que tuvieron que sacar adelante a sus familias en medio de tremendas crisis y violentas guerras fratricidas... verdaderos héroes y heroínas.
Por eso he pensado en ir escribiendo mi recuerdo, los de mi padre, familia, amistades... de aquellas personas y convecinos arenenses, de los que guardamos más cosas que el buen recuerdo, cariño y admiración. Idea que me viene gracias a mi buena paisana y amiga Charito Serrano, bisnieta de uno de aquellos personajes más que entrañables, el señor Antonio Pulido "El Sastre".

Don Antonio Pulido era un hombre alto, enjuto, de piel blanca y colorada como la de los serranos. En su cara destacaba una augusta nariz. Era uno de los mejores sastres de la ciudad de Arenas. Tenía su Taller de sastrería en la C/ del Puente Nº 4. Por su carácter afable, ordenado y simpático, fue un vecino y sastre muy querido y famoso, tanto en Arenas como en los pueblos de la comarca. Pues venían vecinos de los pueblos del partido a su taller, para que Don Antonio les "cortara el traje". ´Como se deduce en los versillos en forma de copla y seguidillas que publica el periódico La Andalucía de Ávila a finales del siglo XIX.

Coplas en las que Don Antonio deja ver, que a pesar de intentar hacer las cosas mejor y en beneficio de sus clientes -la mayoría arruinados por la profunda crisis...- la picaresca y por qué no la simberguenzonería de algunas personas no solo dieron al traste con sus iniciativas. Sino que tubo que pelear para cobrar las grandes deudas de algunos Don, sin Din de Arenas y de los ppueblos de la comarca, como decía anteriormente.

Pero Don Antonio contaba con el arma más fuerte anti crisis..... el humor, la risa y sobre todo el sarcasmo. Y una formación moral y cultural excepcional sobre todo entre los hombres y mujeres de su tiempo. Mostrando una especial sensibilidad con las personas más desprotegidas. Mientras como buen sastre, no da puntada sin hilo cuando se trata de poner en su sitio a los morosos potentados...Como se puede deducir de las coplas que a continuación os paso integramente y que dedico  a su bisnieta mi buena amiga Charo Serrano.

En el año 1891 Don Antonio se anunciaba en la última página del  mencionado periódico local arenense, La Andalucía de Ávila, con su estilo propio y peculiar. Utilizando aquel medio gráfico, hoy documento de primer orden. No solo como forma publicitária, sino o además como medio a través del cual informar a toda la ciudad y pueblos del partido, para que supieran incluso los nombres de sus acreedores... Apreciando en la evolución de sus anuncios en dicha publicación, una progresión en sus justas denuncias. Pues cuando Don Antonio Pulido hacía algo así, era en los casos perdidos. Aquellos en los que sus acreedores encima se burlaban de él. Por eso Don Antonio utilizó la escritura culta para sin faltar ni insultar, delatar a los rateros y miserables, haciéndolo como lo que era, todo un Señor. En su buena memoria y para que mis paisanos se pregunten y recuperen de sus memorias, algunas otras cosas más de las muchas y buenas que nos dejó este insigne arenense.

Las primeras coplas son en un tono amables, como Don Antonio y comienzan de la siguiente manera...

Se confecionan trajes a precios sumamente económicos, así como arreglos de toda clase de prendas.

Posteriormente y tras esta presentación y la dirección de su Taller, compuso los siguientes versos, cantados seguramente con sorna en las fiestas y ferias arenenses al son de las tradicionales y alegres Jotas, Seguidillas, Veratas o Rondeñas... Como venía siendo costumbre en la ciudad y pueblos del partido que representaba y aún representa. Ya que todos los acontecimientos dignos de mención, o simplemente extraordinarios, no eran contados, sino cantados o como se dice en estas tierras "salían en los cantares"... La primera copla publicada de Don Antonio Pulido dice así.


Yo compadezco a los sastres, porque de los hombres todos,
No hay otros que de más modo, sufran mayores desastres.
Siempre humilde fue su cuna, y como viven sentados,
nunca viven encumbrados, en hombros de la fortuna.

Esta copla la repite en varios periódicos, hasta que un año después continúa "lamentándose"  de las penas que debía sufrir un sastre para mantener su taller, y lo hace con estilo y gracia, como solía hacer él, de la siguiente forma:

No hay uno entre ochenta y nueve, que en mil casos repetidos,
no remiende sus vestidos, y los ajenos renueve.
No les vale estar armados, para cortar sus vestidos,
por la aguja son heridos, y por la plancha quemados.

Tras publicar varias veces los mismos versos, los vuelve a cambiar, siguiendo la linea anterior, en la que nos cuenta lo duro que era ser un buen sastre en aquellos tiempos. Decían así:

Un rey hubo cervero, y cervecero hubo alguno,
que infeliz como ninguno, cayó al golpe del acero.
Hubo Papas y soldados, (por supuesto no eran lerdos)
que después de cuidar cerdos, fueron al sólio exaltados.
Pero acerca de los sastres, que por cierto no son rudos,
los anales están mudos, y solo cuentan desastres.

El año 1892 no fue un buen año para los arenenses y vecinos del partido. Don Antonio no sería una excepción. Ahora el problema no es que se hacían pocos trajes buenos con telas de calidad. El problema era que hubo personas que le encargaron trajes y no se los pagaron jamás... Al menos el ingenio y la facilidad de escritura de Don Antonio al menos le sirvieron para dejar a cada uno en su sitio. Como podemos apreciar en las siguientes coplas:

En su taller encorbado, le veréis mustio y muy quedo,
solo ún brazo y algún dedo, mantiene siempre ocupado.
Allí lector no penetres, allí llueven los petardos,
de Arenal, Pedro Bernardo, y de algunos petremitres.

No a Pulido le acuséis, de sus percances en medio,
buscad a su mal remedio, pagando lo que debéis.
No paga don Anastasio, ni dá perras don Andrés,
y yo por ser un Pascasio, no los mando a Mequinéz.

Cuantos chalecos fiados, y pantalones medidos,
que luego han sido pedidos, y nunca han sido pagados.
Porque no faltan Pelitres, que a estafar acostumbrados,
hacen con estos cuidados, el oficio de los buitres.

El año 1893 Don Antonio deja de publicitarse en el periódico local, no se por qué... pero en el 1894, tras su silencio, reaparece de nuevo Don Antonio publicitándose en La Andalucía de Ávila, con una frase irónica y que dejaba claro que en su taller, los trajes se pagaban una vez cortados... el hombre justo, amable, metódico y simpático por fin aprendió la lección librándose de los morosos... La irónica frase de su eslogan dice así:

En este Taller se confecionan trajes gratis y se da dinero encima.
Testigos de esta verdad, un Andrés y un Anastasio,
que ninguno paga un real, y yo me estoy sin un cuarto.

Muy harto tubo que estar el buen sastre, de la cara tan dura de algunos clientes, como se puede deducir de sus últimas coplas publicitárias... en ellas da nombres y pistas más que suficientes para descubrir quienes eran esos morosos que presumían de tener capitales y lo único que tenían eran deudas y malos negocios... simberguenzas que engañaron al maestro de la aguja, tanto de nuestra ciudad como de los pueblos y villas del partido...Las coplillas dicen así:

Don Fernando siempre fué, parroquiano sin igual,
paga en plata o en papel, y nunca tubo rival.
-A los Sres.... ya lo saben ustedes...-
Señores por compasión, mandarme ya ese piquillo,
que tengo yo un nietecillo, que me llora por turrón.

Josefa y Tomasa, niñas muy bellas,
de Candeleda la flor, mandar unas botellas,
y algo de turrón.
Que a mi nietecillo, le gusta el traguito,
y mucho el turrón. Y más el jamón.


Daniel F Peces Ayuso. Arenas de San Pedro a 23 de dic. de 2011.

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