sábado, 3 de diciembre de 2011

La historia de los tres quintos y el amo del Parador de S. Prudencio.

La historia de los tres quintos cumplíos y el amo del Parador de San Prudencio.
(NOTA ACLARATORIA PREVIA.- esta historia está escrita de la forma más aproximada, a la casi extinta manera de hablar o deje particular de la jurisdicción arénense, situada en pleno corazón del Valle del río Tiétar, al sur de la Sierra de Gredos. Por lo tanto no me interesa, ni reparo en las formas y normas ortográficas de la escritura oficial del rico idioma castellano. Y como la lectura de este texto no es fácil, creo que para mejor entendimiento del mismo, es preciso tener antes ciertas consideraciones, tales como:
El deje arénense es “yeísta”. Por eso las palabras que se escriben con la LL, aparecen escritas todas con la letra Y…  Solían trocar en muchas palabras la letra R y la L. Por ejemplo se solía decir comel en vez de comer. O diabro en vez de diablo… Nuestros antepasados directos no pronunciaban la letra S, sobre todo cuando pluraliza, se aspiraba acabándola con una E oclusiva. Por eso he cambiado todas las letras S, por la letra H. Ejemplos. En vez de las, lah. O ehtah por estas… En ocasiones se trueca la F en algunas palabras que llevan las letras C y Z. Por ejemplo, chorifo en vez de chorizo… También han de tener en cuenta que las palabras que llevan la letra J y G estas al pronunciarlas se aspiran. Por eso interpongo una H entre la J, G y la siguiente vocal. Por ejemplo: jhambre en vez de hambre o jhuicio en vez de juicio… Por si fuera poco hay algunas palabras como  tiehta o tupa – cuyo significado indica hartura, saciedad, plenitud, gran cantidad…- o ehtampanosah – que significa opípara, despampanante…-  que pertenecen a nuestro propio dialecto o deje.  Por eso si alguna no entienden, pues nada ya saben ustedes donde me tienen…)
Hay un trabajo fantástico del bueno de Pedro Almeida, a cerca de las formas de hablar en el Barranco de las Cinco Villas, escrito en los números 75-76 de la revista Narria – editada por el Museo de Artes Populares de la Universidad Autónoma de Madrid – Que explica de forma magistral sino todos, si la mayor parte de aquella forma de hablar de nuestros antepasados directos. Y aunque es un trabajo que se ciñe a las Villas del Barranco – Mombeltran, Cuevas del Valle, Sta. Cruz del Valle, San Esteban del Valle, Villarejo del Valle, Serranillos, La Higuera, Lanzahíta, Pedro Bernardo, Gavilanes y Mijares – puede extrapolarse al resto de los pueblos desde Candeleda, hasta Navahondilla. Salvando los diferentes localismos existentes en nuestro Valle del Tiétar.
La jhihtoria de loh melitareh y er amo der paraor de San Pruencio.
Pueh ehto eran treh d´Arenah qu´habían melitao en el África, y venían pa´cá de rigreso ya cumplíoh loh treh añoh del selvicio melital. Y venían máh pelaoh que el peyejho una zambomba. Y con mah hjambre que loh pavoh der tío Manolo… Leh hjabían traío el ejelfito hjahta Talvera en carroh. Pero de Talvera pa acá no leh quedó otra que venil andando…
Y ya en llegando oriya der Guayelbah, ven una piara de coratoh hjoceando bajo lah encinah. ¡Me cachi´en to que peazoh bichoh! Y´al lao el porquero hjontanareñu que guardaba loh marranoh y que leh yevaba de montanería pol aqueyah dehjesah ende el ajhaiñiquin, hjasta el abriquecel. Asín que ná como no pudieron de echarloh mano, siguen máh pa adelante loh treh y ya al dal la revuerta que va a dal a la Cañá Real, pegaito a la Majha la Perra, en el paraor de San Pruencio. Sienten unoh bullicioh y unah canturreleriah que pa qué…
Y-eh-que mira tu pol onde, aqueya mañana s´habían ajhuntao unoh arrieroh del Barranco, a celebral yo que se qué arboroque de unoh asuntoh d´eyoh. Y´andaban ehperandu unoh cabritoh asaoh a la Diabra, y otrah tantah peldifeh guisáh a la Chitacayando… Que solo de golel-lah rezusitaban loh mueltoh…  y sigún ehtán arrondeleando el Paraor de San Pruencio, va y dice el máh ehpabilao de loh treh a loh otruh doh:
-          Ecuchaime bien lo que sos vo´a decil, y hacei to lo que yo soh diga. En cuanti que pasemoh a la artura la puelta, vaih y tiréih pa´entro el paraor que hoy vamoh a comel hjahta quedal tupiítoh y tiestoh.
-          Y de ónde vamoh a sacal pa pagal, si nenguno yevamoh ni un chavo. Pol no yeval no yevo ni bujeroh en lah talegah… (dijho otro, el máh cabardica…)
-          Vusotroh tiraih pa dentro, hjaceime caso de to lo que sos diga y sobre to no digaih ni mú. Dejhaime de hablal a mi.
Pueh ná loh otroh hjicieron lo que ehte leh dijho y sigún pasanban al biéh la puelta, van y entran pa´entro como Pedro por su casa. El otro, el amo el paraor, en cuanti leh echo el ojo dijho para suh adentroh “melitareh caminando, talega teritando”. Y va y leh dice mirandoloh de sohlayo:
-          Güenoh díah tengan loh sordaoh, ¿Van a comel loh señoreh o van a bebel vino? Que si va a sel agua pa ahí ajuera corre el agua er maniantal…
-          Dejhese uhte de agua que si estropea loh caminoh que será loh entehtinoh. Queriesemoh comel y bebel de lo gueno lo mejhol a sel posibre.  ¿Asinquesque se pue sabel si aquí dan de comel? que aquí guele que alimenta, que me pesa la talega y la tengo que desahogal.
Dijho el máh espabilao. Loh otroh doh no abrieron la boca ni pa decil que era suya. Ehtaban máh cayaitoh que er rancajho un felmeño. Y entonsceh el mesonero con malah saña y la mohca detrah de la orejha, leh empiefa a decil to lo que podían comel; que si unah jhudíah con bien de chorifo. Cardereta de cabrito. Guisao de ternera. Cochiniyo al jhorno. Poyoh tomateroh a la cazuela. Pichoneh en sarsa… Y to esto regaíto con el mejol vino de Arenah, una pitarra ehpantanosa… Y ya en cuanti que telmina el otro de recital to lo que hjabía de comel y bebel, va le dice el relamío de añaido; y arguna cosiya máh si tien loh melitareh dineroh con loh que pagal to lo que vayan a metel entri pecho y ehparda:
-          Poh pa empezal pommoh unah jhudíah con bien de chorifo, pan y vino. Y pol loh dineroh no eche uhté cuentah que aquí el que a sortal la gayina voy´a sel yo.
El amo el paraor, a pesal de que temía máh que a un nublao la fama de picaroh y araneroh de loh melitareh. Sempre lampando y dejhando peyah y trampah pol onde andan y reparan, les servió inque no seriese la primel vez, ni el primel paraor ande unoh quintoh se salieran pol la puelta sin soltal lah perrah. Y va y leh dife:
-          Bueno hombre, no se ponga el melitar asín, que en habiendo dineroh ansina hjabrá pa roel y tupir er mondonguero. Catalina sal a vel que van a comel ehtoh señoreh.
Y va y sale la mujhel y la difen to lo que van a querel. Mientrah ar lao loh arrieroh der Barranco arebañaban loh güesoh der cabrito. Uno de eyoh sacó una guitarra y otro se puso a cantal unah tonáh mu bonitah, mu bien retorneah… Al ratiyo salió la buena mujhel con un pucheron de jhudiah que paecía una tenajha. Y el amo el paraor leh puso en medio la mesa treh cuartiyoh de vino y una hogaza de pan como la rueda un molino… Y asin entre cante y cante. Vino y vino, pan y chorifo, dieron buena cuenta de toa la hjoya de jhudiah. Solo dejharon lah hojhah del aurel. Y va y le guerve a decil el máh ehpabilao:
-          Buen hombre, ya habemoh dao cuenta de lah jhudíah. ¿Qué hay pa segundo?
-          Pues ehto y lo otru… -le responde el amo-
-          Pommoh unoh chuletoneh de ternera.
Loh otroh doh no hjacían máh que remiralse de soslayo, a la pal que se iban puniendo máh nelviosoh que un señorito cagando sin pehtiyo… Y va y dife el máh espavilao a uno de suh compañeroh. Al máh cobardica:
-          Tú ehcuchate bien que te diga, en cuantí se de media vuerta el amo, saleh pol la puelta y echah a correl sin paral hjasta el cahtaño de Romacahtañah y esperanus ayí lo que tardemos de ir.
Y asín lo hjizo el otru. En cuanti se dio media guerta el amo, se levantó de la mesa y echó a correl como un cobete sin paral hjahta Romacahtañah. Tan espavorio salió que casi se ehtampana contra un carro que ehtaban aparcando unoh que se iban… o que venían, ya no me acuerdo... Al ratiyo vino er amo de vuerta con la bandejha de chuletoneh… Y al vel que fartaba uno de eyoh, dio un rehpingo y mirando pa to loh laoh, preguntó a loh doh que quedaban pol er que fartaba. Y va y le rihponde el máh ehpabilao:
-          Mire usteh no se en´precupe, lo qu´ha´pasao no eh máh que er probe hjacia mucho tiempo que no metía tanto y tan buen condumio a la tragaera. Y como ha comío con ansia el bobalea d´él, le ha dao como un velorto y´a tenío que salil a la zahjulda que tié uhté ahí fuera, a alivialse de tremenda cagalera que l´entrao. Pero ya le dijhe yo, que uhte no se precupe pol ná, que aquí er que va a pagal soy yo.
Y va el amo y leh pone loh treh chuletoneh que se famparon entre loh doh. El otro ya había llegao al cahtaño de Romacahtañah. Y al acabal con loh treh chuletoneh vuelve el jhotru al ataque y le ice al amo el paraor:
-          Buen hjombre, habemoh telmiano con loh chuletoneh, tié algo pal pohtre.
Y leh dice el amo el paraor to lo que hay de pohtre. Que si de ehto, que si de lo otro…
-          Poh traiganoh treh cuencoh de arroz en leche mihmamente.
Y sigún se da la media guerta el amo vereita a la cocina, va y le dice el máh ehpabilao ar otro que quedaba:
-          Tú, sal ahora mihmo como un rayo pol la puelta y echa a correl y esperaime jhunto al otro en er cahtaño ande paran loh ghitanoh, lo que tarde en yegal.
Y asin lo hizo, na máh de dalse la media guerta el otro salió como arma que yeba er diabro, dejhandolo solo en er paraor. Ar llegal el amo y vel que fartaban doh de treh, le pico la mala mohca y con el morro torcío, anteh de ponel loh treh cuencoh de arroh en la mesa preguntó por er que fartaba. Pero el otro sin terital-le la vo, le dijho que había salió ha jhacer de vientre y en buhca del hjotro que parecía que taldaba, y había salío a vel no le hubiese pasao na malo… Y le vorvió a repetil eso de que na tenía que temel, ya que ayí er que iba a pagal era él. Asínque no le quedó otra que ponel loh treh cuencoh de arroh en leche que se manducó er máh ehpabilao solito. Y ya cuando loh telminó va y le ice el pájharito al amo el paraor, que si tiene cafés y un buen puro. Que él indihpuéh de comel bien, guhtaba de tomal un buen cafés y fumal un buen puro caliqueño. Y que le preparase la cuenta de lo que se debiese pa pagal-le. Y ya pa remate va y le dice er ehpabilao al amo el paraor:
-          Siéntese aquí pa acá, a mi vera conmigo hombre y tómese un cafés y un puro que le envito yo. Asina hjacemoh tiempo a ver si vienen de guerta loh otroh doh…
El mesonero se sentó, máh que ná por que no se eescapase el que quedaba sin pagal-le la cuenta. Y asín pol decil algo, le dijho al rabilargo der quinto, que ehtaba máh implao qu´un sapo, dispueh de to lo que s´había metío entre pecho y ehparda:
-          ¿Han comío bien y a su guhto loh señoreh?
-          ¡Ehpantanosamente! Todo mu requeté bien que ha ehtao, si señol. Habemoh comío como obihpoh. – dijho el melitál -
-          Poh ea me tomo er cafés y me fumo el puro con uhté, mientrah le voy sacando la cuenta de lo que me se adeuda – y´empieza… - Pol lah jhudíah, tanto. Pol loh chuletoneh tanto, pol loh arroceh en leche… máh er pan y er vino… tanto. Una tupitaina perrah que pa qué...
Se toman el cafés, se fuman el caliqueño y er melital empiefa a rebuhcalse por loh borsiyoh der pantalón. Pero ná que no sacaba la talega… aluego empezó a jhurgal pol la arrugah de la fajha. Pero ná que lah perrah no aparefían  pol nenguna parte… El amo el paraor viendo que no sacaba la yehca, y temiénduse lo peol, va y le ice:
-          Miresé uhté bien en la gabarra, y si no en er petate. ¿Hay si lo va a yeval si no en loh carcañaleh lah mediah…?
Pero na, er otro pol máh que rebuhcaba no sacaba ná. Pero el jhoío satélite d´él al tiempo que se rebuhcaba iba farfullando jhaciendo mil ahpavientoh, y mardicioneh como simulándose el asombrao; “poh yo creí que la yebaba aquí” ¿qué hjabre jhecho d´ella? ¡De seguro que me lan robao en Talavera argún pintol…” El amo el paraor jhechaba jhumo pol lah orejhah. Hahta que no pudo mah y evientó:
-          ¡Me cago en to lo que se menea¡ Sabía yo que me la iban a dal. O saca lah perrah y me paga o ahora mehmo doy parte a la jhuticia manque suh yeben a la casa loh Picoh…
-          No hombre por Dioh, encima de que m´han robao y abandonao mih compañeroh, no si indihpueh de cornuo apaleao.. mire usté vamos a jhacel una cosa, yo pagal-le no le puopagal. Asinquehque como no puedo pagal-le con moneda, le puedo pagal cantando, mire uhte que otra cosa no pero voz tengo pa dal y tomal...
Loh arrieroh del Baranco que s´habían bebío hahta el barru d´una cántara vino, percatanduse de lah mañah de loh quintoh, empezaron a decil que dejhara de cantal al mozo, que si lo jhacía mal eyoh mihmoh irían con el amo el paraor como tehtigoh a juicio en contra el mozo… Y tanto le ensihtieron que el buen jhombre no le quedó otra máh que decil que si. Y er quinto agarrando la guitarra que ehtaba tocando uno de loh arrieroh, se puso a rasgal-la de muy buenas maneras. Y tras un ratiyo s´arrancó por una tona mu bonita, pero que mu bonita. Con un chorretón de voh que se le ehcuchaba hahta en lah majhah de la Aldea de Arango. Y un trino tan fino y serenito comu er der ruiseñol.  Y´al telminal el cantal el melital va y le pregunta al amo er paraor:
-          ¿Qué, le ha gustao ehte cantal?
-          ¡Que me va a guhtal, anda pa ayá y quitate d´hay. Máh me guhta que saqueh lah perrah y me pagueh lo que me tiéh que pagal! Y sino a la cárfel der partío. Dijho el amo el paraor.
-          Poh ehperese que le canto otra mejhol entoabia. Dijho el melital.
Eso, eso defían lo arrieroh que guhtaron de lo mu rebien que lo jhacía el muchacho… Y va y le canta otra copla entoabia máh bonita y mejhol que la plimera. Loh arrieroh le jhaleaban y al telminal le invitaron a vino y tó. Pero cuando le preguntó al amo der paraor si le había gustao ehta otra copla. El otro echando pehteh dijho que no le había guhtao na de ná. Que lo que tenía que hjacer era pagal pol lah buenah o pol lah malah. Eso si que le guhtaba... Entonsceh en viéndose acorralao el jhoío culipardo d´él, va y le dice:
-          Mire uhté, que nesecidá hay si ente to tie uhté toita la razón der mundo crihtiano, apohtrolico y romantico. Asinque pol loh cravoh de María Santisma y como se suele de decil, si dicen que dizan. Si quitrican, que quitriquen y si mormuran, que mormurén. Totar pa lo que potrege no fuendo. Pa cuatro bailah que va y vemoh, moh lah quien embalgal. Ni loh que potregen, ni loh que quitriquen, ni loh que murmurén. Que pa ogaño de mal querío, bien no lo vaga a ello… Asinquehque de resultah vamoh a hjacel una cosa, le canto una telcera y urtima copra y si ehte cante no le guhta me yeve uhte ande me tenga de yeval.
-          Pos-eso eh lo que vamoh ha hjacel. Repuso el amo. Si ehta me guhta me doy por pagao y si no ya sabeh… y uhtedeh ehtán de tehtigoh - dijho a loh arrieroh -
Entonsceh el buen mozo se suerta por unah Seguidiyah que decían argo asín:
Dende er África he venío, sufriendo tolmento y penah.
Y pa colmo de mih maleh, ademáh de una morena,
me robaron sin sabel-lo, la talega en Talavera.
Como el camino era largo, decedimoh de paral,
y elejhimoh San Prudencio, pol ser el mejhol lugal.
Indihpueh de habel comío, como no tenía dinero,
Propuse de jhacel un trato, pa reparal el entuelto.
Y como el trato he perdío, pa mi desgracia fatar,
No me queda máh remedio, que il a la cárfel o pagal.
Que vida máh dura y perra. La que yeva el melital.
Y´al telminal esta copra loh arrieroh que eran hjombretoneh como cahtiyoh, ehtaban bañaoh en lágrimah de lo bién que lo había cantao er muchacho. Y´esque lo jhabia bordao. Y asín ehtando en ehtah va y le pregunta el ehpabilao al amo con cara de burrego degoyao:
-          ¿Qué le ha guhtao esta copra?
-          Si hombre esta si... Repuso el otro zamacuco sin reparar.
-          Pueh ea ya ehta el asunto risuerto y con ehto dese uhté pol pagao.
Se levantó de la siya, metió el tajhón pol bajho la mesa y se salió po la puelta con la pandorga bien tiehta. Mientrah el amo el paraor se quedó con la peya, la cara de vaca y loh morroh de ternera, sin podel denunciahle ni recramal-le na de ná. Ya que loh arrieroh barranqueñoh se punieron de parte er mozo. Hjahta le dieron siete duroh, por cantal máh copliyah y jhacehloh compañía sentaíto en un carro caminito de vuerta al Barranco, hjahta Romacastañas. A onde se apeó y ajuntó con loh otroh doh compañeroh, a loh que convidó a cenal y aún tubo pa complal un pañolito de seda a la su morena de Arenah… Asin pasó.
Daniel F Peces Ayuso, en Arenas de San Pedro a 28 de noviembre de 2011.

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